"La figura de San Ignacio nos invita al ejercicio de la oración y la acción comprometida a favor de los pobres"


04 de agosto de 2020. 08:34h.

Las casas jesuitas de todo el mundo celebran el último día de julio a San Ignacio de Loyola.



Las casas jesuitas de todo el mundo celebran el último día de julio a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús e impulsor de estos religiosos dispuestos a llevar en nombre del papa y la evangelización el nombre de Cristo hasta la última periferia.

También en Mallorca se reunieron todas las realidades ignacianas para recordar a su patrón en la Iglesia de Montesión para la Eucaristía presidida por el obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull. En su homilía comentó cómo "contemplando la figura de San Ignacio podemos entender que el Señor nos invita a descubrir el sentido de una vida en la que el descubrimiento de Dios y la seducción que él ha recibido ha sido el detonante de una vida entregada por los demás". Y eso el santo lo consiguió con una doble acción: "el ejercicio de la oración y la acción comprometida a favor de los pobres".

Siguiendo las lecturas del día, Taltavull recordó que, en San Ignacio, se repite la misma experiencia de los profetas: "un encuentro espontáneo y sorprendente con Dios, que es más fuerte que cualquier situación de dificultad y de incomprensión".

El proceso de conversión de San Ignacio se inició al leer el libro Vida de Cristo, así como Flos sanctorum. Al reflexionar sobre estas lecturas y la vida de los santos se cuestionaba a sí mismo: "¿Y si yo hiciera lo mismo que San Francisco o que Santo Domingo?".

El maestro de los discernimientos de espíritu es además patrón de los ejercicios espirituales, de las jubilaciones y de los soldados.


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